Después de forjar las armas, pensando en nuestro futuro con Karzoug por supuesto, nos dirigimos a la última sala de la Runeforge. Nos metemos en una sala que está llena de ceniza. Le digo al clérigo que esto huele a emboscada, me recordaba a muchas historias que he leído y escuchado sobre valientes que murieron por no ir prevenidos. Consigo dispersar al segundo intento gracias al estoque que llamo Celoso. Ese estoque me lo regaló Celdor, un amigo Gnomo de Riscorvo, siempre está atento a cualquier información que pueda ayudar. Vemos que nos están esperando 2 estatuas de varios metros de alto, una con forma de hombre, enfrente nuestra con el hacha en alto y otra de mujer, una arquera de varios metros de alto y mármol que está encima de un pedestal bien alto. El combate es duro. Soros crea grasa debajo de ellos, pero nos damos cuenta de que están levitando levemente. Thorik está atento con conjuros de protección. Estos seres son duros. Stolas Consigue echar abajo ...
Frikadas & crónicas del entorno rolero, fetenero y phoskitero cordobés