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La Persecución

Despertamos en la ciudadela Bolchenek, después de un merecido descanso tras la captura de Berik. La ciudad continúa agitada, pero parece que los incendios van cesando poco a poco. Alguien golpea la puerta: -"¡Despertad! ¡Deprisa, la mariscal de campo Kroft quiere veros!" Salimos fuera de las barracas y nos dirigimos de nuevo hacia el edificio de tejas verdes donde nos esperan.  En la sala central, en su mesa de guerra, se encuentra Creccida Kroft, junto a alguien que no conocemos; un humano de avanzada edad, pelo canoso y camisa blanca.  -"Buenos días, espero que os hayáis recuperado de vuestras heridas, porque tengo una nueva misión para vosotros", dice la mariscal. "Os presento a mi buen amigo Bencarlo Orisine".  -"Un placer conoceros al fin".  -"El placer es nuestro", responde educadamente Goelezar. "No todos los días se tiene la oportunidad de conocer a una leyenda".  -"Ya basta de presentaciones y lamidas de culo...

Variel

La mía no es una historia fácil de contar...es por ello que nunca lo hago. Para entender qué hago aquí en Korvosa, debes saber que mis padres fueron exploradores y mercaderes asentados en el extraño Rashemen. Atraídos por las leyendas y las señales que apuntan al Reino gnomo oculto de Songfarla en las Montañas del Amanecer, partieron en su busca en un viaje arduo y peligroso pero que prometía toda una nueva ruta de comercio de ser exitoso. Pero las Montañas del Amanecer son también frontera con Thay y sus Magos Rojos, de ahí la sabia decisión de los gnomos en permanecer ocultos. Una decisión que no supieron tomar mis padres. No fueron abatidos por los malvados Magos Rojos, no. Fueron capturados y esclavizados. El cautiverio demostró ser más retorcido que cualquier colección de pesadillas: abusos físicos y mentales, experimentos arcanos en los que se pretendía arrancar el espíritu de los elfos para destilarlo en esencia arcana, tareas infinitas con el único fin de causar el divertimento...

Confusión

La rueda del destino gira constante e inmutable.  La rueda continúa girando.  El destino gira, que gira. Rueda que rueda.  Por la corriente del tiempo, bajo las aspas de la vela.  El caos reina por toda la ciudad; incendios en las calles, hipogrifos surcando los cielos, gritos y más gritos. -"¡El fin de los tiempos ha llegado!" -"¡El ojo de Shar se ha posado en Korvosa!" -"¡Muerte a la reina, muerte a la usurpadora!" La situación de la ciudad es similar a la del grupo de aventureras que se acaba de conocer, la amenazadora bárbara nos grita mientras comienza a correr: -"¡He de comprobar algo urgentemente, me reuniré con vosotras más adelante, adiós! ". Los corderos de Lamn han desaparecido también, solo Lunbig permanece con nosotras, por lo que decidimos devolverla sana y salva a su casa. Durante el camino, un loco vocifera a gritos que el mundo se ha terminado, cuando se percata de nuestra presencia, avanza con ímpetu hacia nosotras.  -"¡El ...

Reunión

La rueda del destino gira constante e inmutable.  En una taberna del puerto de Korvosa, sentado en una pequeña mesa, solo, mirando de soslayo y jugando con su baraja de cartas, Variel mira extrañado una carta que no le pertenece. La rueda continúa girando.  A las afueras de la gran ciudad de Korvosa, un joven elfo espera con paciencia a que algún animal caiga en su rudimentaria trampa, con un poco de suerte podrá tener algo con lo que alimentarse ese día. Suena un leve tintineo avisando que de por fin, la espera ha terminado, pero para sorpresa de Goelezar, no hay ninguna pieza en su interior, solo una carta. El destino gira que gira.  Paseando por los viñedos familiares, una joven ve algo raro creciendo entre las ramas de la viña, una carta que arranca de la parra, cual uva madura. Rueda que rueda. Una voz gutural suena por encima de todas las demás pidiendo que le traigan otra jarra de cerveza, Irún está sola, se podría pensar que su aspecto es la causa de su aislamient...

Morgana Zenderholm

  Nuestra historia comienza en la gran ciudad de Korvosa, donde el último día del mes de Flamarül nació nuestra pequeña protagonista, Morgana. Vivir en una ciudad como Korvosa no es fácil, pero nuestra heroína estuvo marcada por la diosa Fortuna desde su primer día. Crecer en el seno de la casa Zenderholm te asegura o cómo poco ayuda a tener un dichoso porvenir. Sus padres atendían el vivero más grande de toda Korvosa, incluso disponían de un pequeño viñedo con el que elaboraban su propio vino. No era el negocio más lucrativo de la ciudad, y por supuesto estaba lejos de la fama e influencia que la casa Zenderholm ostentaba entre jueces y magistrados, pero era un trabajo honrado y rentable.  Morgana era la menor de siete hermanos; ya desde pequeña se ganó el corazón de toda su familia por su carácter gentil y vivaz; tenía algo especial que a todos encandilaba.  Pero también era una fuerza de la naturaleza difícil de controlar, era común que Morgana se perdiera entre los di...