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Ironías del Destino

Y pensar que no imaginábamos estar sentados a la mesa nada menos que del mismísimo Strahd...nada inmediato, por cierto. Nuestra jornada comenzó con una discusión en la que nuestro acalorado Maese Radek abogaba por entrar a sangre y fuego aprovechando la invitación a la cena. En verdad me prevenía mi Magister Geographicarum con respecto a las maravillas de Faerûn que irremediablemente acarreaban también barbarie. Por suerte convenimos en explorar primero las marismas. Nada escapa en esta maldita tierra a la ponzoña. En nuestro bolsillo dimensional es capaz de penetrar el negro arcanismo sin duda impulsado por Strahd, y en las ojeras y ojos desencajados de Glaoburz reconozco un conjuro de gran poder. Algo que no nos detendría.  El paso por las marismas dista de ser placentero. Mystra, si el recinto sagrado está abandonado no es de extrañar con este camino. Unos seres reptilianos con un crudo control del terreno se nos interponen, dandonos más dolor de cabeza que problemas. ...

El Tomo de Strahd

Todavía estamos digiriendo haber caído en la argucia de Strahd mientras la bruma de nuestro "compañero" Cornel Ionescu se va esfumando. Hemos de reconocer que no podemos bajar la guardia ni sucumbir a la admiración por nosotros mismos. Pues bien, nuestra jornada empezó con otra ocasión en la que nos enfrentamos a seres cuya depravación pasa los límites de nuestra imaginación. Tras la cortina de agua, encontramos un enano coleccionista de cuerpos...lo peor es la constatación de ese presentimiento que tenía la que ya se sabía viuda. Una guarida llena de horrores y de trampas. Por suerte la mente ya débil del enano no pudo zafarze de mi encantamiento y sólo pudo asistir entre risotadas histéricas a su propia muerte. Lo más importante, el Tomo de Strahd!!! Por fin en nuestras manos. Una historia impía y retorcida. Una realidad que haría mirar a otro lado al más aguerrido aventurero. Por suerte para Barovia se encuentran aquí los Héroes de Freeport. Por cierto que espero...

Un paso más hacia el Mal

Ah, Strahd, pronto encontrarás la muerte verdadera, y con ella los habitantes de Barovia encontrarán la tranquilidad. No se me quita de la cabeza esa procesión fúnebre en la que almas de aventureros encadenan una noche tras otra de frustración y tortura. En esta ocasión comenzamos nuestra jornada con un nuevo vistazo a la iglesia de Lathander, ahora pasto de la batalla que libramos. Mientras comento con Ravic los aceites que pueden aún aprovecharse del malogrado laboratorio de alquimia, Radek aparece con esa típica sonrisa y una cadena hecha de un mineral de otro mundo. Su fulgor revela magia antigua y poderosa. Que espectáculo, que artes arcanas están contenidas en ese trozo de metal esculpido hasta formar un arma mortal! Y bien sabe Strahd que será una de las víctimas más famosas del mismo.  Sabiendo ya que nuestro siguiente objetivo se halla en la falsa tumba de Sehm, nos ponemos en rumbo a ella. Tengo que admitir que mi recelo hacia Madame Eva se está tornando amistad...

El destino ante nuestros ojos

Creo que desde que La Symbul me miró a los ojos, en aquellos días que ahora se antojan tan lejanos en Aglarond, no había estado tan seguro de sentir el tejido del Destino siendo hilado por los dioses justo delante de nosotros... Tras recuperarnos durante una noche infernal en La Sangre de la Viña, nos decidimos a partir hacia la iglesia de Lathander. No sin antes recibir una visita nocturna de Strahd en forma de bandada de murciélagos. Sé que quiere vigilarnos, que necesita conocernos. Le daremos ese placer muy pronto. Por mi parte siento hasta simpatía por su uso del escudriñamiento arcano. Como iba diciendo, no tardamos en asaltar la iglesia de Lathander.  Tengo que admitir que ni siquiera yo me esperaba esto: el sacerdote completamente demente, la iglesia plagada de no muertos, los iluminadores convertidos en zombies y lo peor de todo: el hijo del sacerdote convertido en un auténtico insulto a la vida y a la cordura: Sinceramente, creo que con todo estamos dand...

Las puertas del infierno

Barovia...por fin te hemos hallado. Y tanto que esta ciudad es el reverso tenebroso y retorcido de Tanelorn. Donde en una hay vida, en la otra hay muerte. Donde en una hay libertad, en otra hay tiranía. Donde en una encontraríamos la felicidad, aquí parece que vamos a enfrentarnos a la desesperación.  Tengo que admitir que mis compañeros tienen astucia y dotes investigadoras, casi comparables a las mías. En este tiempo estoy aprendiendo a apreciarlos, cada uno con sus habilidades y competencias. Hay tanto que aprender, he de admitir, más allá de las artes arcanas. Que sin embargo son el epítome del poder terrenal, conectando directamente con la Urdimbre, oh Azuth, oh Mystra...tanta belleza y poder en cada flujo de magia que se vierte en Faerûn en forma de conjuro. La cuestión es que nos ponemos pronto sobre la pista de la Ciudad Imposible. No muy lejos de donde la situábamos, ella nos encuentra a nosotros. La niebla nos rodea, haciendo imposible cualquier visión. Ni siqui...