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Desembarco en Freeport

Por fin se atisba ese gran faro del que todo el mundo habla, y del que parece que vamos a seguir escuchando, al menos por un tiempo...el viaje ahora no parece tan largo. Ravic-Aten, un clérigo de Horus-Re (a pesar de ser tan pío, me pregunto que pensará del comercio de esclavos por el que Mulhorand obtiene tanto oro) que desde luego está incluso más lejos de su origen que yo. Lagertha, una guerrera con una musculatura que parece no encajar de tamaña fuerza en ese cuerpo teóricamente de mujer. Graorburz, mestizo de orco y humano vistiendo la armadura de Horus-Re nada menos: ¡sí que merecía la pena viajar para aprender y eso que todavía no he pisado la biblioteca de Oghma!. El pobre Radek completa nuestra expedición, creo que el castigo ha sido excesivo por colarse en el barco, pero bueno por lo menos ha conservado su pellejo...



Sin duda lo mejor que ha podido cohesionar al grupo ha sido ese encuentro con los matones nada más bajarnos del barco...o eso me han contado, ya que estaba buscando en los bolsillos de mi túnica para deslumbrar a unos cuantos con mis ilusiones de arco iris cuando recibí un golpe en la cabeza que hizo que el mundo fuese negro hasta que el Hermano Egil me despertó. Tengo que aprender a aguantar estos golpes si quiero sobrevivir aquí.

La misión es interesante y sin duda la recompensa nos vendrá bien. No obstante, me he enrolado en ella sobre todo por la mezcla de curiosidad y por no poder quedarme cruzado de brazos mientras se ha cometido tamaña injusticia. Estoy deseando aparecer por el templo de Oghma y ver su biblioteca, espero que el sumo sacerdote Thuron se deje caer por allí...

El registro de la casa de Lucius ha sido muy interesante: ¿de donde ha sacado tantos libros relacionado con la historia y el culto de lo antiguo? ¿Donde están y que son los libros que faltan? 

Sobre todo, ¿donde está Lucius? Visto que no está con los piratas, según me comentó el propio capitán...por cierto que he temido más por mi vida compartiendo la cerveza con él que en la pelea del callejón. Por suerte esa infusión de lúpulo pudo aderezar esa Ale que guardan en La Rata de Cloaca. Según decía el tabernero sus aficiones eran "Cerveza, dinero y sangre". Tengo poco de lo segundo y con lo tercero no comercio, ya que tengo también poca y prefiero quedármela. Suerte que con lo primero pudiésemos obtener esa información.

Ahora nos queda empezar de verdad esta aventura y dirigirnos al templo de Oghma. Solo que no puedo dejar de mirar y de pensar que demonios será ese condenado faro...

Comentarios

Red Langosta ha dicho que…
Qué maravilla. Sobre todo la última parte del penúltimo párrafo.

Te decía que significa mucho para mí porque, con el otro grupo, desde el principio pedí crónicas de mis partidas. Tenía muchas ganas de leer alguna que otra. Y las mendigué durante toda la campaña. Sólo llegando al final de la historia Juan hizo una combinación de crónica e historia de personaje por motivo de la muerte del que llevaba. E historias de personaje, dando PXs y todo, ni rastro.

Con este grupo, salvo el caso más que justificado de Raquel, todos habéis venido con vuestra historia antes de empezar. Y, un día después de la primera partida, sin pedirlo, aparece una crónica.

Así da gusto. Vaya que sí.
Anónimo ha dicho que…
Los pelos de punta.
Anónimo ha dicho que…
Por cierto soy Raquel
Martin Painter ha dicho que…
Que tiene de malo el comercio de esclavos según Ravic? Pues nada, los nobles necesitan sirvientes y los pobres casa y comida. Pero ese comercio, como cualquier otro debe ser legal y los esclavos bien tratados.
Buena crónica, por cierto ;)
Juan ha dicho que…
Fetenen la partida, y fetenen la interpretacion.

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