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Mostrando las entradas etiquetadas como Se me olvidaba

Bocatfinder 15

 Sandwiches de higos, jamón serrano, canónigos y aceite de oliva. 22 de agosto de 2026. Un aperitivo ideal para limpiar el pilar del Cuervo de todo rastro demoníaco, y poder aventurarse al último nivel subterráneo del mismo, sintiendo, cada vez más cerca, el segundo fragmento del Siedro.

Bocatfinder 13

 Sandwiches de atún, pimientos asados, cebolla, alcaparras, limón y mahonesa con chipotle. 7 de diciembre de 2025. Aperitivo para repetir y repetir, al tiempo que consigues acabar con una recursión y darte cuenta que esa, a su vez, estaba dentro de otra.

Bocatfinder 12

  Sandwiches de rulo de cabra con calabaza asada y especiada. 23 de noviembre de 2025. El refrigerio perfecto para un picnic en el bosque Red Pines y comprobar cómo la gente vuelve una y otra vez a él.

Bocatfinder 11

  Sandwiches de queso Brie, mango y espinacas. 19 de octubre de 2025. Un refrigerio perfecto para conocer y compartir noche con las amables gentes del Campamento Avalon.

Bocatfinder 10

  Hojaldritos de chistorra y barbacoa de Padrón (unos pican, otros no). 23 de marzo de 2025. Un tentempié estupendo para partir y explorar un bosque que no te quiere dentro de él.

Allevrah ha caidrow

  Fin de la campaña Second Darkness, tercera campaña del arco de los Señores de las Runas. 9 de noviembre de 2024.

Bocatfinder 9

  Bocaditos de pepperoni, mozarella y salsa barbacoa. 9 de noviembre de 2024. Aperitivo ideal para coger fuerzas ante el combate final contra Allevrah Azrinae y evitar la caída de Mito Drannor.

Bocatfinder 4

  Sandwiches de rulo de cabra, cebolla caramelizada y aguacate (13 de julio de 2024).

Bocatfinder 3

  Sandwiches de queso de vaca curado con moho, carne de membrillo y canónigos (29 de junio de 2024).

Bocatfinder 2

  Sandwiches de bacalao ahumado, naranja, cebolla fresca y aceitunas negras (15 de junio de 2024).

Bocatfinder 1

  Sandwiches de crema de queso azul, pera y canónigos (1 de junio de 2024).

Palabra de Talona

Abrimos la última puerta del templo y por fin encontramos a Andaisin, mirándonos altivamente mientras desciende por unas escaleras. A su alrededor, cinco tuberías de cristal canalizan un líquido verdoso. -"Por fin habéis llegado hasta mi. Sé que ha sido un camino difícil y tortuoso, pero es hora de que terminéis con este juego, tomad el dulce abrazo de Talona y sed perdonados por vuestros pecados". Las palabras envenenadas de Andaisin caen en saco roto, hemos venido dispuestos a terminar con su vida, la decisión está ya tomada. La sacerdotisa de Talona se eleva sobre nuestras cabezas, a la vez que del suelo surgen varios zombis que nos rodean. Los héroes actúan como engranajes perfectamente engrasados. Morgana frustra el intento de Andaisin de ganar ventaja tomando una posición elevada, Bensa mantiene a raya a los no-muertos, mientras el resto del grupo golpea con fuerza a la enviada de Talona. En segundos todos conocen cuál será el desenlace del encuentro, Andaisin llora de ...

Lo que el Velo de Sangre despierta

Bensa, como siempre, está ahí para nosotros. Sentimos la bendición de Tymora fluir y liberarnos del Velo de Sangre...con una sonrisa que me saca esta sensación de sumergirme en agua fresca y transparente como la luz de la mañana que debería asomar por la ventana. Esta Korvosa nunca ha recibido luz del todo pura, al menos desde que yo llegué hace ya no pocos años.  La enfermedad sigue su curso, y con ella la peor de las podredumbres: la de la moral de los korvosanos. A pocos metros de la ciudadela Bolchenek encontramos ya panfletos de lo que sin duda es un timo destinado a aprovecharse de los desesperados. Por supuesto acudimos raudos al establecimiento, y con un par de palabras los guardias nos llevan ante la responsable de los cientos de ciudadanos que se agolpan a la espera del remedio: Vendra Loaggri. Está claro que a esta mujer le falta moral...y le sobra encanto. No pestañea ni un solo segundo en toda la sarta de mentiras que nos cuenta. ¡Está poniendo en riesgo cientos de vid...

¡Bienvenidos a Korvosa!

Hace poco se cumplió el tercer centenario desde que las tropas de Zhay arrebataron este territorio a la tribu de los shoanti. Los zhayinos estaban interesados en apoderarse de esta zona por su potencial comercial, sin embargo, los shoanti, tribu bárbara que basa su existencia en tradiciones antiguas, así como su respeto a la naturaleza, defendieron con uñas y dientes este territorio, dando lugar a una guerra dura, larga y sangrienta. Poco a poco los zhayinos fueron conquistando terreno, ampliando su territorio, hasta que acabaron arrinconando a los shoanti en la Gran Mastaba, una pirámide truncada colosal, de piedra negra, perteneciente a épocas pasadas de civilizaciones poderosas ya olvidadas. Cuando los shoanti fueron expulsados de la Gran Mastaba, las batallas siguieron, pero cada vez con menos intensidad, y cada vez más espaciadas en el tiempo, hasta que el poder zhayino en la zona se volvió firme, construyendo sobre la Gran Mastaba lo que hoy se conoce como Castillo Korvosa. Y, au...

Al interior del laberinto

 Entramos en una extraña habitación, en su interior encontramos un trono que preside la estancia y unas ventanas rotas que sólo dejan pasar la oscuridad de Barovia, volvemos a escuchar el llanto mucho más claro y cercano que antes, algo suena en el trono. Vislumbramos unos tentáculos negros como la noche que danzan lentamente, un corazón palpitante se arrastra hacia nosotros, ya no llora, solo grita y chilla. Vemos como de las sombras dos bocones barbotantes nos asaltan, aberraciones de este lugar maldito, que nos atacan una vez más. El llanto es ensordecedor y al grupo le cuesta realmente concentrarse, tal es la locura desatada, que el pequeño ladrón huye despavorido a toda velocidad por los pasillos del castillo, la guerrera parece también desconcertada, solo el paladín, junto con el mago y el sacerdote hacen frente a las amenazas. Los latigazos, las explosiones de fuego y los rezos crean un sonido mucho más atronador que el grito de la bestia, haciendo que la agonía de este ser ...

Ante las puertas hacia la oscuridad

Los héroes de Freeport iban ascendiendo por el camino en dirección al castillo Ravenloft. Ya cerca, tienen una vista privilegiada de todas las tierras que rodean Barovia. Un terreno que ya conocen bien. Un terreno que hasta hace poco había sido engullido por las tinieblas y ahora son bañados por una luz mortecina que se cuela a través de la perenne bruma. Toda esa oscuridad repartida por el territorio ha ido retrocediendo hasta concentrarse en un único punto… al mismo que se dirigen ahora mismo. Con cada paso, la lluvia se va haciendo más intensa, el viento cobra más fuerza y se hace más frío, y la luz que ilumina el camino es la de los continuos relámpagos. Caminan en silencio mientras las palabras del señor de estas tierras retumban en sus cabezas. “No somos tan diferentes. Somos el mismo tipo de persona, pero nos separa la perspectiva que da el tiempo. Hace más de lo que puedo recordar luchaba por el bien común, sin importarme el perjuicio propio. Creía en que un mundo justo era pos...

Auge y caída

Frente a nosotros la imponente puerta de oro y gemas que nos separa de nuestro aciago destino, evitar el regreso del Señor de la avaricia Karzoug.   Desconocíamos si seguíamos en Faerum o habíamos llegado a otro extraño lugar de Leng, pero lo que era seguro es que en aquel lugar se iba a decidir el final de nuestra aventura, aquella que comenzó tiempo atrás en la tranquila villa de Cala Arenosa. Mientras Sumak, Thorik y Soros organizan nuestras defensas mágicas y se preparan para lo inevitable, Dorkas y yo recordamos como el azar nos llevó a entrar en el Dragón Oxidado, lugar donde conocimos a Thorik y entablamos amistad con Ameiko, como nuestros viajes nos guiaron hasta la fortaleza de los Flechas Negras, donde Soros se unió a nosotros y finalmente en el lugar menos esperado de todo Faerum, Sumak apareció para darnos su ayuda y esperanza. Tras los cánticos y susurros arcanos parece que estamos preparados para nuestro combate final. Abrimos las puertas y ante nosotros el calor del ...

Hambrientos de cordura

Sin saber bien cómo, escapamos de la forja rúnica. El viento helado nos golpea en la cara, pero no temblamos de frío, sino por la emoción de haber vuelto a casa. Hemos ido a uno de los confines entre planos para encontrar el “con qué” y ahora toca ir a otro lugar tan recóndito como oculto para encontrar “a quién” vamos a matar. Acaricio satisfecho el pomo de mi espada y, al entrar en contacto con ella, me invaden imágenes de Shalelu… Fría… Sensual… Peligrosa… Como el filo de mi espada. Sacudo mi cabeza hasta que consigo, con esfuerzo, recuperar la compostura. ¿A qué han venido esos pensamientos? No entiendo cómo es posible que este arma rúnica, al mismo tiempo que enturbia mi mente, consiga que mis reflejos sean más agudos. Lo mismo me ocurría cuando combatía junto a Shal… no podía dejar de ver su gracilidad con el arco… el olor de su pelo… ¡BASTA! En un respiro, consigo llevarnos a todos al Dragón Oxidado. Por un momento dejamos toda la locura atrás, y nos dejamos envolver po...

La forja de un deseo

Siempre intento dar lo mejor de mí para no defraudar a mis compañeros. Entreno sin descanso y estudio a mayor ritmo. Sin embargo, nunca dominaré el uso de las armas como lo hacen Dorkas y Stolas, ni el uso de las artes arcanas como Glin. Sirvo de vital apoyo para cada uno, pero se me haría una gran carga llevar la responsabilidad de una de las dos cosas yo solo. Hoy hemos tenido un combate cruento. Anteriormente nos habíamos enfrentado a criaturas de esta misma especie… pero nunca a uno de sus señores. Cuando desapareció su invisibilidad ya era demasiado tarde, abalanzándose en picado hacia nosotros, ese demonio blanco nos sumió en su aliento helado. Gracias a las protecciones de Thorik, el frío que emana de la criatura no nos hace ningún daño… pero nos vemos rodeados de una ventisca enorme que no nos deja movernos ni ver a nuestro enemigo. Les grito a mis compañeros que se acerquen a mí y los saco a todos de esa locura nevada. Miramos a atrás, esperando la arremetida del...