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Mostrando las entradas etiquetadas como Frikadas varias

Un contrato firmado en sangre

Todavía estremecido y notando como mi cuerpo entero tiembla tras alterar mi destino y el de mis compañeros con la maldita baraja, nos disponemos a seguir nuestra búsqueda. Los dioses deben mirarnos divertidos, y hasta la mismísima Tymora pensará que jugamos con nuestra suerte más allá de lo que es razonable. Pero somos los héroes de Korvosa. Exploramos la última planta del Castillo Korvosa, y desde luego la sucia huella de Ileosa se nota en todo. Un absoluto estado de dejadez en todo el castillo, habitaciones a medio reparar, el cubil del dragón hecho por la fuerza, las palomas mensajeras alfombrando una habitación de muerte...y el rastro del hermano del mismísimo Rey tapado de forma torpe y chapucera. Un insulto más a su linaje. Tengo que reconocer que por un momento nos relajamos: hasta que bajamos a la siguiente planta y hace su forzada aparición una oponente de nuestra altura: Kayltanya.  La lucha es cruenta y Kayltanya está preparada de sobra: no tardan Bensa y Morgana en...

El Centro del Mal en Muro Cicatriz

Aún con el cansancio que hace que notemos el peso de nuestros cuerpos y el agotamiento de nuestras mentes, nos disponemos a entrar en un amplio salón dentro de Muro Cicatriz. Encontramos un ser que parece encarnar el Mal, una figura fantasmal encadenada a tres calaveras que se retuerce en una bruma infinita. Para empeorar la perspectiva, cinco fantasmas lo acompañan y están ávidos por consumir nuestra energía vital. La batalla comienza: Bensa lanza oleadas de luz divina, Morgana hostiga a nuestros enemigos con olas de conjuros e Iru y yo adoptamos nuestras tácticas de combate. No es fácil la batalla y cuando termina Ir está hecha una sombra de lo que fue, con la piel mortecina y sin voz ni expresión en su cara.   Nos tomamos un pequeño respiro para curarnos e inspeccionar el salón cuando, para nuestra desesperación, el espíritu encadenado vuelve a aparecer. "¡Corred, insensatos!" nos grita el conde desde prácticamente fuera del salón. En este caso damos cuenta de sus instrucc...

La sombra fuera del tiempo

Alguien o algo nos está observando. Este sitio me pone los pelos de punta. A pesar del cansancio que vamos acumulando, tengo tantas ganas de salir que me sacudo la fatiga fácilmente con tal de seguir avanzando y terminar con nuestra estancia aquí cuanto antes. El castillo desde luego debió ser impresionante en su época. Las cocinas nos revelan una verdad oscura pero ineludible: todo tipo de seres inteligentes eran aquí bestias para alimento del malvado Kazavon y sus tropas. Ese mal persiste y anima todavía a tres ghouls que se lanzan contra nosotros con hambre por nuestras almas. Este lugar desde luego está maldito. Encontramos vestigios de un pasado oscuro, en el que la elfa Aeilaya descendió a la locura en su odio por la sangre orca, algo que aprovechó el carroñero Kazavon para reclutarla. Tal espíritu maligno parece encontrar siempre lo peor de las almas, como ha hecho con Ileosa.  Alguien o algo nos está observando. Muro Cicatriz está plagada de no muertos. Acabamos con inconta...

Entrada a Largoacre

Nos dirigimos por el alcantarillado a la entrada secreta de Largoacre...el paseo por las alcantarillas, que ya conocemos, se me hace extrañamente largo. Para cuando llegamos ante el rastrillo disimulado y la entrada secreta (y tan disimulada, hasta para un ojo experto como el mío), es como si hubiese pasado más tiempo del debido, casi tengo que volver a pensar qué hacemos allí dentro. Muevo la cabeza sacudiéndome tal sensación y me pongo a la tarea.  A continuación de la puerta de entrada se escucha una pesada criatura. Iru se pertrecha y abrimos la puerta rápidamente:¡un catoblepas!  Pero lo más sorprendente está al pasar nuestro primer enemigo. Una especie de bar pestilente regentado por un extraño goblin, el "Sewer Brewer". Nos aguarda. Nuestro anfitrión nos ofrece una cerveza pestilente de la que hacemos caso omiso mientras negociamos nuestra entrada. Tras una pequeña charla, el goblin se teleporta. Aún no lo sabemos, pero lo encontraremos dentro de muy poco. Tras un pequ...

La voz de los espíritus

 El campamento Shoanti es un completo caos de fuego y arena. Gárgolas y mantis rojas a un lado hacen su espectacular entrada, los bárbaros de las llanuras se reorganizan al otro, junto a ellos los héroes de Korvosa empuñan sus armas y se preparan para la batalla. Una mantis roja de singular armadura da un paso al frente con los brazos en alto, grita para que todos puedan oirle: -"Honorable pueblo Shoanti, no hemos venido para haceros daño, solo queremos a los extranjeros que se hacen llamar "Los Héroes de Korvosa", no queremos un baño de sangre en esta sagrada tierra, entregadnos a esa escoria que se esconde entre vosotros y nos marcharemos en paz". Krojun se adelanta, mira hacia su pueblo y posa su mirada sobre Variel, Iru, Bensa y Morgana, da un paso al frente y mirando hacia el ejército de mantis rojas que tiene al frente grita: -"Los únicos extranjeros que veo aquí los tengo frente a mí, unos mierdecillas que no saben donde se han metido... ¡A mí Shoanti! ¡...

GRACIAS

 Son muchos años ya, y no me acostumbro a este cariño. Entre planes pa ir al Valhalla y montar viajes a conciertos de RAGE y BLIND GUARDIAN estamos disfrutando de este tiempo que los dioses nos han dado para frikear. Hoy celebramos un pasito más, de los muchos que me habéis acompañado, Aunque yo, ¡no sabía que hoy era tal celebración! Solo como tantas veces durante muchos años he querido disfrutar de vuestra compañía. Mención especial a mi hermanísimo que ha venido desde Cádiz solo para esto... Una comida inmejorable, destaco las costillas, unas risas, bebida fría desde la nevera de los Héroes de Freeport, metal (y algo más pa reirnos) y sobre todo una barbacoa como llevamos viviendo ya más de veinte años. Y cada vez mejor. Unos regalos que no me merezco y que por supuesto agradezco, gatos y Marx!!!! Chicos poco más os puedo decir. Os quiero, muchas gracias!!!!!! La mejor manera de agradecerlo creo que es levantando el vaso con musicón de fondo y compartiendo una vez más con vosotr...

Lo que el Velo de Sangre despierta

Bensa, como siempre, está ahí para nosotros. Sentimos la bendición de Tymora fluir y liberarnos del Velo de Sangre...con una sonrisa que me saca esta sensación de sumergirme en agua fresca y transparente como la luz de la mañana que debería asomar por la ventana. Esta Korvosa nunca ha recibido luz del todo pura, al menos desde que yo llegué hace ya no pocos años.  La enfermedad sigue su curso, y con ella la peor de las podredumbres: la de la moral de los korvosanos. A pocos metros de la ciudadela Bolchenek encontramos ya panfletos de lo que sin duda es un timo destinado a aprovecharse de los desesperados. Por supuesto acudimos raudos al establecimiento, y con un par de palabras los guardias nos llevan ante la responsable de los cientos de ciudadanos que se agolpan a la espera del remedio: Vendra Loaggri. Está claro que a esta mujer le falta moral...y le sobra encanto. No pestañea ni un solo segundo en toda la sarta de mentiras que nos cuenta. ¡Está poniendo en riesgo cientos de vid...

¡Bienvenidos a Korvosa!

Hace poco se cumplió el tercer centenario desde que las tropas de Zhay arrebataron este territorio a la tribu de los shoanti. Los zhayinos estaban interesados en apoderarse de esta zona por su potencial comercial, sin embargo, los shoanti, tribu bárbara que basa su existencia en tradiciones antiguas, así como su respeto a la naturaleza, defendieron con uñas y dientes este territorio, dando lugar a una guerra dura, larga y sangrienta. Poco a poco los zhayinos fueron conquistando terreno, ampliando su territorio, hasta que acabaron arrinconando a los shoanti en la Gran Mastaba, una pirámide truncada colosal, de piedra negra, perteneciente a épocas pasadas de civilizaciones poderosas ya olvidadas. Cuando los shoanti fueron expulsados de la Gran Mastaba, las batallas siguieron, pero cada vez con menos intensidad, y cada vez más espaciadas en el tiempo, hasta que el poder zhayino en la zona se volvió firme, construyendo sobre la Gran Mastaba lo que hoy se conoce como Castillo Korvosa. Y, au...

Ante las puertas hacia la oscuridad

Los héroes de Freeport iban ascendiendo por el camino en dirección al castillo Ravenloft. Ya cerca, tienen una vista privilegiada de todas las tierras que rodean Barovia. Un terreno que ya conocen bien. Un terreno que hasta hace poco había sido engullido por las tinieblas y ahora son bañados por una luz mortecina que se cuela a través de la perenne bruma. Toda esa oscuridad repartida por el territorio ha ido retrocediendo hasta concentrarse en un único punto… al mismo que se dirigen ahora mismo. Con cada paso, la lluvia se va haciendo más intensa, el viento cobra más fuerza y se hace más frío, y la luz que ilumina el camino es la de los continuos relámpagos. Caminan en silencio mientras las palabras del señor de estas tierras retumban en sus cabezas. “No somos tan diferentes. Somos el mismo tipo de persona, pero nos separa la perspectiva que da el tiempo. Hace más de lo que puedo recordar luchaba por el bien común, sin importarme el perjuicio propio. Creía en que un mundo justo era pos...

Auge y caída

Frente a nosotros la imponente puerta de oro y gemas que nos separa de nuestro aciago destino, evitar el regreso del Señor de la avaricia Karzoug.   Desconocíamos si seguíamos en Faerum o habíamos llegado a otro extraño lugar de Leng, pero lo que era seguro es que en aquel lugar se iba a decidir el final de nuestra aventura, aquella que comenzó tiempo atrás en la tranquila villa de Cala Arenosa. Mientras Sumak, Thorik y Soros organizan nuestras defensas mágicas y se preparan para lo inevitable, Dorkas y yo recordamos como el azar nos llevó a entrar en el Dragón Oxidado, lugar donde conocimos a Thorik y entablamos amistad con Ameiko, como nuestros viajes nos guiaron hasta la fortaleza de los Flechas Negras, donde Soros se unió a nosotros y finalmente en el lugar menos esperado de todo Faerum, Sumak apareció para darnos su ayuda y esperanza. Tras los cánticos y susurros arcanos parece que estamos preparados para nuestro combate final. Abrimos las puertas y ante nosotros el calor del ...

Tras la tormenta

 La búsqueda llegó a su final. Mucho se ha hablado, cantado y escrito desde que al abandonar Xin-Shalast encontrásteis a Thom Merrilin mesándose su bigote envuelto en su capa de cuadros de tela multicolor. Y no sólo por Thom, juglar habitual en cortes y palacios, y por Los Arpistas, que os dieron un especial reconocimiento.  La noticia de los Héroes del Sihedrón que evitaron el fin de Faerûn se ha propagado tanto casi como que Xin-Shalast es ahora una zona de expolio y guerra en la que tienen el dudoso honor de convivir diferentes facciones de sectas, grupos mercaderes y enviados de un puñado de países. No siempre con buenas intenciones. De hecho, no en la mayoría de los casos. Pero es algo en lo que no queréis pensar ahora. Os habéis ganado un descanso, y bien merecido. Soros ha pasado algunos meses en una búsqueda arcana, al parecer relacionada con Leng. Thorik se ha quedado marcado por la intervención de Moradin, y si cabe es aún más celoso de su fe. Dorkas y Stolas recorre...

Siete noches

Al joven Soros le tocó vivir una infancia cruda y plagada de violencia en los alrededores de Calimport. Nació en el seno de un grupo de mercenarios, llamados el Clan de las Siete Noches. La principal vía de la que se sustentaba el clan era de secuestrar personas y pedir rescates… Y el nombre del mismo hacía referencia al tiempo que tardaban en ejecutar a sus cautivos de no recibir el pago. Soros nunca se sintió cómodo con ese estilo de vida, pero tampoco se planteaba cambios, ya que tenía aceptado que ese clan era su familia y el lugar que le correspondía. Aún así, se negó en rotundo en participar en los secuestros, así como en la ejecución de prisioneros, lo cual incomodaba a sus compañeros. Sin embargo, demostró su utilidad en las luchas con otros clanes de mercenarios, donde su valentía y talento para las tácticas y estrategia fueron cruciales en más de una victoria. Cuando no había conflictos con otros clanes, ni otros peligros que tratar, Soros pasaba el tiempo haciendo c...

Un paso más hacia el Mal

Ah, Strahd, pronto encontrarás la muerte verdadera, y con ella los habitantes de Barovia encontrarán la tranquilidad. No se me quita de la cabeza esa procesión fúnebre en la que almas de aventureros encadenan una noche tras otra de frustración y tortura. En esta ocasión comenzamos nuestra jornada con un nuevo vistazo a la iglesia de Lathander, ahora pasto de la batalla que libramos. Mientras comento con Ravic los aceites que pueden aún aprovecharse del malogrado laboratorio de alquimia, Radek aparece con esa típica sonrisa y una cadena hecha de un mineral de otro mundo. Su fulgor revela magia antigua y poderosa. Que espectáculo, que artes arcanas están contenidas en ese trozo de metal esculpido hasta formar un arma mortal! Y bien sabe Strahd que será una de las víctimas más famosas del mismo.  Sabiendo ya que nuestro siguiente objetivo se halla en la falsa tumba de Sehm, nos ponemos en rumbo a ella. Tengo que admitir que mi recelo hacia Madame Eva se está tornando amistad...

Más fuerte que la tormenta

Los pasos resuenan entre las viejas paredes de piedra, mientras una sombra majestuosa cruza con gracilidad y poderío los antiguos pasillos de la fortaleza. Se asoma a un balcón y disfruta de las vistas que se abren ante él: Su tierra. Más que de su propiedad, esos árboles, esas montañas, esos ríos... son parte de él. Una ráfaga de viento lo golpea, ondeando de forma violenta su capa. La lluvia salpica su cara y recorre sus afilados pómulos hasta llegar a sus labios... pero esa humedad en su boca no sacia su sed. Un relámpago ilumina brevemente su figura... pero ni la potencia de éste es capaz de hacer frente al fulgor y la determinación de su mirada. Encaja sus garras en la balaustrada de mármol mientras una sonrisa cruza su cara. Lleva días esperando este momento. Semanas. Pero ya están aquí. Los invitados que estaban por llegar se encuentran ya en sus dominios. En su hogar. Es hora de que reciban la bienvenida que se merecen. No sería un buen anfitrión si los hiciera es...

La sonrisa del Mediano

Inocente, sorprendida y llena de gratitud: esa es la sonrisa de Maese Radek después de que por fin encontremos la cura a su extraña enfermedad. No ha sido una búsqueda fácil, por cierto. Dispuestos a todo, irrumpimos en el sótano de lo que otrora fue una orgullosa torre de una reputada maga. Lo primero que encontramos es a un par de druidas licántropo esperándonos para plantarnos cara. Lo que no esperaban es el conjuro de Ravic, que las saca momentáneamente del combate. Ése es justo el instante que necesito para atraer los Tentáculos negros usando el nuevo código arcano que desvelé justo ayer. Con eso damos la llave a los combatientes para que acaben con el par de glotones enloquecidos. Mystra, que animal tan desagradable...por cierto que ese extraño pentagrama nos muestra la primera imagen de nuestra "compañera". Con el combate en el bolsillo, nos disponemos a seguir nuestro camino por los infiernos. Tengo que admitir que tras esa puerta de metal caliente esperaba ...

La Enfermedad de Faerûn

Ah, queridos amigos...el primer momento para poner los pensamientos en orden, como única compañera la lluvia que martillea la maltrecha casa y se filtra en gotas incesantes sobre nuestras cabezas. Me duele la cabeza, me acaricio las sienes y empiezo a recordar... En el corto viaje desde la Costa de la Espada reíamos imaginando las aventuras por venir y la redención tras lo ocurrido en Freeport. Casi podemos olvidar estas manchas sobre nuestro cuerpo y alma. Tan pronto paramos a descansar, la realidad nos da en la cara. Y la realidad es que Faerûn está enferma, y que nosotros hemos contribuido a liberar esa enfermedad. No obstante, no podemos desfallecer! Todavía queda mucho que resolver. Así que nos ponemos manos a la obra. Tras dialogar con los extraños mercaderes (tengo que determinar su procedencia, traerán libros de sus tierras?), nos ponemos rápidamente a explorar. Y vaya trampa nos tenían preparada: como si el mundo entero confabulase contra nosotros y nuestras ganas de hac...