Ir al contenido principal

En camino...(La llave del destino III )




Seguimos las indicaciones del elfo y llegamos al desierto.
Al ser invierno no hacia demasiado calor pero al tratarse de arena e ir a pié el camino se hacia pesado.
Al atardecer decidimos acampar, todo eran dunas así que cualquier sitio podía ser un buen sitio. Como no conocíamos el terreno pensamos que lo mejor seria no hacer fuego, así pasaríamos desapercibidos. En la segunda guardia Ojo de Halcón nos alertó de que unas criaturas gigantes que solían vivir en esta zona nos atacaban: eran unos escorpiones enooormes!! A la parrilla podría haber servido de cena para todo un poblado jejeje. Heltar esa noche estaba acompañado de su Dios, luchó como un autentico héroe. En una de las ocasiones levantó su espada y la hundió en el cuerpo negruzco de la criatura arrancándole una especie de alarido y al sacar la espada el escorpión se desplomó. El otro, poco después murió bajo mi hacha.
Tras los hechos acontecidos dormí el resto de la noche a pierna suelta.

A la mañana siguiente reanudamos el camino. Sobre el medio día, a lo lejos, vimos una nube de polvo y … claro, tras el ataque nocturno no nos fiábamos demasiado. Sacamos nuestras armas esperando la aparición de un ser enorme y terrible sin embargo eran unas criaturas extrañas o me empezaba a fallar la vista. Sería un espejismo??? O consecuencia de demasiado sol sobre mi cabeza??. Eingg pero que es eso… humanos corriendo??(demasiado veloces) caballos sin cabeza??? No eran mitad humanos mitad caballos. Que conjuro malvado había hecho eso con ambas criaturas o.. quizás había sido un fallo de un mago inexperto?. Supongo que Ojo de Halcón tras ver mi cara de bobo me dijo que eran cen… cenn centollos o algo así. Nunca había visto esas criaturas.

Esperamos a su reacción antes de atacarlos. Parecían querer jugar con nosotros porque no hacían más que dar vueltas y vueltas alrededor nuestra, rompiendo de vez en cuando alguno de ellos el círculo y adentrándose hacia el centro donde estábamos para darnos un golpe inofensivo en nuestras espaldas. Orfan dedujo que se trataba de algún tipo de ritual o juego de estas criaturas A mi me pareció divertido y hubiera jugado con ellos si no fuera porque mis compañeros me aconsejaron que no era un buen momento para juegos. Jooo aunque los quiera muchísimo tengo que reconocer que mis compañeros son un poco aguafiestas.El jefe del grupo se acercó y dijo que estaba buscando a un grupo de minotauros mercenarios (que la verdad tampoco se a que tipo de criatura se refería) que estaban por la zona. El caballero, que suele ser el portavoz del grupo le explico nuestros motivos en la zona y ofrecieron su ayuda ya que también luchaban contra el mal. Nos propusieron llevarnos a su lomo a una tribu que quizás nos pudieran ayudar. Aceptamos

Comentarios

Entradas populares

Allevrah ha caidrow

  Fin de la campaña Second Darkness, tercera campaña del arco de los Señores de las Runas. 9 de noviembre de 2024.

Bocatfinder 11

  Sandwiches de queso Brie, mango y espinacas. 19 de octubre de 2025. Un refrigerio perfecto para conocer y compartir noche con las amables gentes del Campamento Avalon.

La voz de los espíritus

 El campamento Shoanti es un completo caos de fuego y arena. Gárgolas y mantis rojas a un lado hacen su espectacular entrada, los bárbaros de las llanuras se reorganizan al otro, junto a ellos los héroes de Korvosa empuñan sus armas y se preparan para la batalla. Una mantis roja de singular armadura da un paso al frente con los brazos en alto, grita para que todos puedan oirle: -"Honorable pueblo Shoanti, no hemos venido para haceros daño, solo queremos a los extranjeros que se hacen llamar "Los Héroes de Korvosa", no queremos un baño de sangre en esta sagrada tierra, entregadnos a esa escoria que se esconde entre vosotros y nos marcharemos en paz". Krojun se adelanta, mira hacia su pueblo y posa su mirada sobre Variel, Iru, Bensa y Morgana, da un paso al frente y mirando hacia el ejército de mantis rojas que tiene al frente grita: -"Los únicos extranjeros que veo aquí los tengo frente a mí, unos mierdecillas que no saben donde se han metido... ¡A mí Shoanti! ¡...